El modelo de escuela inclusiva que pretendemos.

He intentado, contra viento y marea y con todas mis fuerzas, hacer que mi excentro educativo adoptara un modelo organizativo basado en la inclusividad en el sentido más amplio y completo de la palabra.

He batallado, (casi siempre en contra de mis propios compañeros/as) por conseguir que al alumnado no se le viese como un problema-diagnóstico y se trabajase en el aula teniendo siempre presente al grupo y la heterogeneidad del mismo como un factor indispensable a la hora de organizar cualquier planteamiento didáctico.

He optado siempre por presentar en multitud de foros y cursos el modelo de inclusión con apoyos dentro del grupo y trabajo con todo el alumnado por parte del PT del centro como fuente dinamizadora y enriquecedora de la actividad docente y también he peleado por ser considerado un recursos docente que debe comprometerse con la organización del centro en todos los sentidos, prestándome voluntario para  la sustitución de compañeros/as sobretodo de primer ciclo (hecho que el resto de vacas sagradas de mi centro han callado por beneficiarles considerablemente) y ser considerado como un comodín en el centro, frente a aquellas formas de entender la educación especial como la atención individualizada, (siempre en un aula distinta a la del grupo ordinario) de un grupito de alumnos con mayor o menor dificultad y por supuesto, diagnóstico etiquetador.

En este sentido, (y en muchos otros, como por ejemplo en el tema de la calidad…) he sido un iluso. Pretendiendo hacer las cosas como la ley marca, si, la actual, no la que se originó hace más de 35 años (Warnock, 1978) con los comienzos de la integración educativa, que dicho sea de paso, ha demostrado su ineficacia plenamente durante años y años, pero no, no hay solución. Gracias a que te empeñas en luchar contra el diagnostico indiscriminado (alentado por las propias fuerzas que deberían ser las que se negaran a ello, vease orientadores, logopedas, PTs,…) te hacen itinerante, porque claro, si tienes a cinco niños en el censo, estás de más en un centro…..

¿Dónde quedan las horas de coordinación COMBAS, las horas de coordinación TIC, las horas de creación, selección y composición de materiales, las horas de pertenencia a los equipos directivos,  las horas de coordinación de ciclo, (las que por cierto no he tenido en mi horario porque no me cabían…..),  las horas de  apoyos dentro del aula, las tutorías compartidas con el alumnado de todos y cada uno de los cursos del centro, …?

Solución,… pues la que todos sabemos, etiquetar y etiquetar quejándonos de la cantidad de hiperactivos que hay en el centro y de la cantidad de discapacitados físicos, sensoriales y mentales que tenemos en las aulas, para así,  mantener el recurso del docente. Ya se sabe, cuantos más diagnósticos mejor,… ¿no?

 

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