Cuando te juegas la vida a diario…

Cuando te juegas la vida a diario para salvaguardar la seguridad de tus conciudadanos y además trabajas en la puerta de Europa a gran parte del contrabando que circula por el continente, tienes que tener la certeza de que tus representantes políticos te escuchan, valoran tu sacrificio y esfuerzo y hacen todo lo posible porque tus condiciones laborales sean las óptimas.

La situación que se vive en La Línea de la Concepción en la lucha contra el narcotráfico ha llegado a unos niveles que requieren de la respuesta coordinada de las administraciones autonómica, nacional y europea, ya que es un problema que afecta al futuro de nuestro continente.

Desde UPyD, nuestra eurodiputada Maite Pagazaurtundúa, mostrando su preocupación por el tema, se ha reunido con el alcalde de la ciudad, que le ha explicado la situación de forma directa y le ha comentado los pasos que se están intentando dar en busca de una solución, por el momento, sin una respuesta real, concreta y satisfactoria por parte de quienes deben hacerlo. Maite ha analizado la cuestión y aboga por una respuesta global, respuesta que debe venir desde la ampliación de efectivos policiales, respuesta que desde el punto de vista judicial, se produzca fuera de la jurisdicción local, por tribunales de orden superior y por último, una respuesta en la que debemos otorgar un peso importante a la colaboración internacional. La Línea debe tener un “estatus específico” que permita intervenir de esta forma por su singularidad geográfica, social y económica.

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Imagen: pixabay

Más: “Maestro…”

STOP impuesto de sucesiones.

En la reunión que hemos mantenido con representantes de la plataforma STOP Impuesto de Sucesiones en La Línea de la Concepción, con motivo de la visita de la eurodiputada de UPyD Maite Pagazaurtundúa a la ciudad, nos hemos informado de sus peticiones y de las situaciones particulares de algunos de los afectados. Realidades sangrantes y preocupantes que son injustas y que están asfixiando a un gran número de familias.

Uno de los muchos datos que pudimos ver es el número de renuncias a las herencias que los gaditanos han tenido que hacer por no poder afrontar el pago de este impuesto, un 27% de las mismas. Otro hecho que nos llamó la atención fue el referido a la deuda que contraen las familias que se ven obligadas a malvender sus posesiones, lo que significa que esas herencias van a parar a manos de los que más tienen, los que más poseen, que se las encuentran a precio de ganga, lo que la asociación ha llamado bandolerismo institucional que ha situado a algunas personas bajo fuertes depresiones y en muchos casos, situaciones insostenibles.

En dicha reunión pudimos ofrecer todo nuestro apoyo a los afectados y se trazaron algunas líneas estratégicas de actuación conjunta.

Más info en la web de STOP Impuesto de Sucesiones

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Evaluación de competencias

Está claro que para que podamos evaluar por competencias tenemos que haber diseñado una propuesta didáctica que sea correcta desde el punto de vista metodológico, y que se organice de acuerdo con ciertos postulados pedagógicos que aseguren que la secuencia aglutina los principios básicos para poder desarrollar un aprendizaje competencial. Si esto no es asumido por la comunidad de docentes, no es posible hablar de evaluación mediante el uso de técnicas e instrumentos que permitan observar y gestionar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Estas normas didácticas podrían ser, entre otras:

  • Es necesario que la secuencia didáctica se organice en fases como las que describe Fernando Trujillo en entrada, reto, búsqueda de información, curación de contenidos, resolución del problema, divulgación o publicación del proceso y de las conclusiones mediante una evaluación dinámica y constante,  (6:01:15 en el vídeo) o al menos, como se han venido describiendo tradicionalmente en las unidades didácticas basadas en el aprendizaje significativo; presentación, comprensión, práctica, evaluación y transferencia.
  • Es fundamental realizar la secuencia en diferentes espacios y ubicaciones. Usar diferentes contextos y lugares. Una secuencia que se desarrolla siempre en el aula, con el alumnado dispuesto de la misma forma, no es tan rica en estímulos como la que se produce en diferentes situaciones. Sacar a la chavalería del aula, ocupar el pasillo, invadir el patio, ocupar el gimnasio y la sala de usos múltiples. Permitir al alumnado que se mueva y se organice para trabajar nos dará siempre buenos resultados y facilitará la labor del docente como mediador.
  • Adoptar diferentes sistemas de agrupamientos del alumnado; desde el trabajo individual a los agrupamientos flexibles y el trabajo en gran grupo, pasando por la monitorización, el trabajo en parejas o pequeños grupos. La Atención a la diversidad lo requiere.
  • Proporcionar al alumnado diferentes propuestas o actividades e itinerarios de aprendizaje. Es buena idea ofrecer alternativas junto a la posibilidad de efectuar el trabajo mediante diversos caminos. Diseñar las unidades bajo los principios del (DUA) Diseño Universal del Aprendizaje. Un ejemplo sencillo, ofrecer la posibilidad de recoger el producto del trabajo en un mural, una entrada a un blog, una presentación de diapositivas individualizada o una generada de manera compartida.
  • Diseñar un producto final tangible, evaluable y concreto. Variar estos productos finales y definir muy bien la tarea a realizar. Organizar la agenda del proceso y poner fechas a este producto puede ayudar a organizarnos y a cumplir con los plazos.
  • Acompañar a la secuencia de una evaluación permanente, tanto del alumnado como del proceso y como no, de la labor del docente. Conocer bien los instrumentos a usar en esa evaluación.
  • Pedir ayuda. De familiares, de docentes, de gente que sea experta en la materia que vamos a abordar… Invitar a personas diferentes al aula para compartir aprendizajes es una de las actividades que más nos enriquece y nos enseña.
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Evaluación

imagen: pixabay

Algunos recursos sobre evaluación están recogidos aquí.

Fachadas en Madrid.

El centro de Madrid tiene muchos encantos. Siempre encuentras cosas nuevas que no habías visto anteriormente. Uno de esos encantos es su arquitectura y el conjunto de fachadas. Especialmente atractivos son algunos de los edificios del Paseo de la Castellana y de Gran Vía. Aquí algunas de las fotografías que hicimos en nuestra última escapada en un fin de semana lluvioso de comienzos del mes de marzo.

 

Recomendación: The Geographic Club, frente a Nuevo Teatro Alcalá, para tomar una copa en un ambiente “diferente”

Fragmentos pedagógicos (1)

El maestro/a de primaria debe organizar a los alumnos teniendo en cuenta el objetivo que tenga la actividad a realizar porque, según la agrupación, se desarrolla un tipo de aprendizaje u otro. Teniendo en cuenta que partimos de grupos heterogéneos y diversos, los agrupamientos pueden ser:

  • Trabajo destinado a todo el grupo, dirigido por el docente:  Suele hacerse con el grupo de nivel o aula. Generalmente, el alumnado no tiene autonomía para realizar la tarea. Esta es dirigida por el profesor que da las explicaciones del tema, las consignas para realizar un trabajo, y dirige también las conversaciones que se mantienen en el aula, si es que las hay, los materiales y los recursos que se deben emplear para solventar las cuestiones planteadas.

  • Tarea de grupo en este tipo de agrupamiento, todo el grupo-clase realiza una tarea en común en la que pueden desarrollar su iniciativa, creatividad y tomar decisiones. Por ejemplo una actividad que se engloba en este grupo sería la construcción de un mural (en papel continuo) entre todo el alumnado.

  • Pequeño grupo:  en este caso, el docente dividirá la clase en grupos de 4, 5 ó 6 alumnos. Entre ellos y de manera cooperativa, se han de repartir responsabilidades, cargos, decisiones sobre cómo realizarán la actividad y cómo la ejecutarán. Ideal para trabajar en el segundo ciclo de Educación infantil. El trabajo por rincones se englobaría dentro de esta categoría. El trabajo en parejas es una versión reducida del trabajo en pequeño grupo.

  • IndividualEl profesor propone una tarea igual para todos los alumnos y cada uno de ellos la desarrolla de forma individual. Suele marcarse un tiempo igual para todos para resolverla y suele esperarse un resultado único. La resolución de un listado de problemas o de ejercicios concretos que después se corrigen colectivamente o por parte del docente.

  • PersonalizadaEl profesor propone tareas diferentes para los diferentes alumnos. Cada uno de ellos la lleva a cabo de forma individual. No se marca un ritmo de resolución, ni un tiempo homogéneo para todos.

matteo-vistocco-240766-unsplash.jpgFoto de Matteo Vistocco en Unsplash

Utilizando un mismo modelo de agrupación, el maestro puede pretender finalidades distintas, de estas metas a alcanzar, depende el carácter de la agrupación.

  • Grupos cooperativos:  consiste en crear grupos heterogéneos agrupando niños de diferentes edades o niños de más o menos la misma edad, pero muy diferentes entre sí. La finalidad del grupo cooperativo es la interacción y la educación en valores de colaboración, ayuda y respeto. Se fundamenta en la no competitividad, y se valora más el resultado final de grupo que las aportaciones y realizaciones personales.

  • Grupos flexibles:  se trata de agrupar niños por su nivel de rendimiento en algún aprendizaje muy concreto como la lectura, el cálculo, la expresión escrita o la resolución de problemas para que el maestro pueda ofrecer una ayuda más eficaz a la hora de enseñar atendiendo de una manera más homogénea de manera puntual. Es importante recordar que sólo se centra en un ámbito de aprendizaje referido a las áreas conocidas tradicionalmente como instrumentales. Los agrupamientos suelen llevarse a cabo en escuelas como mínimo de doble línea y con los alumnos de todo un ciclo mezclados. La finalidad del grupo flexible es que todos los niños puedan progresar desde el nivel en donde se encuentran. el objetivo final es que los alumnos puedan ascender a un grupo en el que los aprendizajes sean más complejos.

Para saber más: Proyecto AMBEZAR II (CEC Junta de Andalucía)

La carrera docente.

La carrera docente. Itinerarios de formación.

julie-thornton-473049-unsplashFoto de Julie Thornton en Unsplash

Cada plan de inversión educativa, cada proyecto, cada programa, cada intento de renovación del sistema, debe contemplar unos puntos de referencia que deben ser evaluados y seguidos desde el inicio del proceso si queremos hacernos una idea real de lo conseguido en cada caso.

Por una parte, la inversión económica, entendida como la adecuada disponibilidad de recursos materiales y personales, de otra, la posibilidad real de llevarse a la práctica en el ámbito escolar, ya que está abocado al fracaso cualquier plan de intervención que exceda nuestras posibilidades si no hay una coordinación de recursos e ideas al respecto con otras administraciones (no solo la educativa) y con un adecuado estudio del contexto social, y por otro, de manera indiscutible, la adecuada formación docente.

Sobre este último aspecto me gustaría hacer algunas consideraciones.

Más allá de la existencia de modelos formativos simultáneos o sucesivos o la coexistencia de ambos en la formación inicial del profesorado y de la importancia de la selección previa, existe una coincidencia generalizada sobre la necesidad de una formación constante que posibilite la actualización profesional que a cualquier docente se le debe exigir. Nadie puede negar que la formación y la profesionalización de nuestra tarea requiere de una revisión, y hay grandes discrepancias tanto en la manera de realizarla como en la manera de valorarla. Es evidente que existe un gran número de docentes que critican el modo en que esta formación se está realizando en la actualidad por considerarla apartada de la realidad, improductiva o insuficiente cuando no inútil y completamente separada del día a día en las aulas.

Muchos han sido los esfuerzos por coordinar esta formación, ahora entramos en el último, que permita realizar procesos de innovación que lleguen a traducirse en una mejora de la calidad de la enseñanza y que efectivamente, hagan que nuestros centros educativos ofrezcan una enseñanza ajustada a las necesidades del siglo XXI, aunque estos intentos han partido de un concepto, desde mi punto de vista, erróneo, que es la voluntariedad y el buenismo de los propios docentes a los que en ningún caso se le han exigido niveles formativos equiparables a la importancia que la educación tiene en nuestros días.

No quisiera ser simplista y achacar el mérito o la culpa de los éxitos y fracasos a un solo sector. Es evidente que la responsabilidad es compartida, aunque me fijaré en lo que el colectivo docente de las etapas obligatorias puede y debe hacer para mejorar su práctica. Evitaré entrar en la consideración de los planes de calidad y otras propuestas evaluadoras cuyo objetivo es establecer clasificaciones y listados de productividad mal entendida e igualar la educación al sistema productivo empresarial. Aquí, todos tenemos una parte importante de responsabilidad en los resultados, tanto en los positivos, que los hay, como en los negativos y la exigencia a la administración educativa debe ser alta. La cuestión no es dónde estamos, sino dónde deberíamos estar y posicionamientos complacientes con lo hecho no ayudan.

Estoy seguro de que la inmensa mayoría de los profesionales de la educación pública están muy lejos de esa angustiosa forma de entender su actividad como la del “funcionario” que ya ha hecho todos los esfuerzos que debía hacer, y que no se preocupa por su formación. Todo el mundo desea mejorar su actividad y por tanto, la realización de un itinerario formativo básico que señale las pautas de formación imprescindibles, para la realización de nuestra práctica docente, se ha convirtiendo en una necesidad. No podemos seguir dejando a criterio personal del docente la formación básica en el uso didáctico de nuevas tecnologías, en la actualización pedagógica, en la programación de tareas y proyectos, en el uso en las aulas de un segundo idioma, en la atención a la diversidad, en el tratamiento específico de dificultades de aprendizaje, en la aplicación de técnicas de trabajo en grupo… esto no es una opción. El camino debe estar marcado claramente con las contribuciones que se consideren necesarias y todos debemos concensuarlo y conocerlo.

Los profesionales de la educación deben ser especialistas en el tratamiento didáctico de la materia y el nivel en el que se trabaja, y no solo, en los contenidos propios de la materia. ¿De que vale ser un experto en química si no sabemos hacer llegar la química a nuestro alumnado? No puede obviarse la necesidad de que los docentes adquieran el dominio de estas capacidades ni sobreentenderse que se tienen asimiladas ni actualizadas.

En esta obra tienen un papel destacado dos actores fundamentales; los centros de profesorado y la inspección educativa. Los primeros deben garantizar una propuesta formativa o diferentes rutas de especialización que permitan ajustarse a las demandas reales del profesorado, conocedores de sus necesidades y de sus circunstancias como profesionales y como componentes de un colectivo, favoreciendo las redes profesionales y evitando el aislamiento de especialistas en cada centro, y en su caso, la inspección educativa debe procurar aterrizar en las aulas de manera continuada. Nunca, ningún informe podrá dar tanta información real como la observación directa, la implicación en las didácticas y la organización de las respuestas educativas.

Pero adentrémonos un poco en los modelos que pueden desarrollarse. ¿Cómo?, ¿cuándo?, ¿en qué podrían consistir estos itinerarios?

  • Tenemos que seguir estudiando y aprendiendo. El objeto de estudio es el quehacer en el aula. Podríamos considerar la posibilidad de realizar años o cursos de formación específica cada cierto tiempo, exigiéndose una base teórica y una práctica, asisitiendo a centros y aulas donde se han venido desarrollando propuestas educativas de éxito, lo que contribuiría a ponerlas en valor, cosa que se demanda tanto por parte de los propios docentes. Esto en sí, es una fuente de autoformación y de evaluación de las propias prácticas seleccionadas. Buscamos el “efecto contagio”.
  • Apostar por ir cumpliendo etapas de formación y acreditarlas en relación a los años de servicio. Así, por ejemplo, un docente debe superar un determinado nivel de idioma extranjero en un momento de su carrera profesional o superar pruebas específicas de dominio de capacidades. Para ello, es imprescindible ofrecer diferentes alternativas e itinerarios compuestos por bloques que el propio docente puede ir seleccionado de acuerdo con sus “exigencias y necesidades didácticas”. Se podría profundizar así en la formación para la función directiva, puestos de asesoría, equipos de apoyo externos… tras la superación de diferentes capacitaciones y selección de cursos y proyectos… El puesto de coordinador pedagógico de los centros (la dirección escolar) es fundamental, verdadero motor de la innovación y la creación de entornos de aprendizaje dinámicos.
  • De acuerdo con la autonomía pedagógica de cada centro, establecimiento de un plan de formación específico que permita ajustar la respuesta educativa y el mantenimiento de una base profesional compuesta por un equipo estable de docentes comprometidos con dicho proyecto.

En resumen, tenemos que acordar establecer, en lo que a los docentes se refiere, un plan de formación que conlleve ascender en la carrera profesional y personal. Estos itinerarios (perfiles) deben garantizar el conocimiento científico indispensable para poder ofrecer al alumnado una respuesta educativa de calidad a la que tiene derecho, ajustada a las necesidades sociales y eso es difícil, muy difícil y requiere de un continuo en nuestra capacitación.

Texto actualizado a partir de la publicación original en ined21.