Rutinas para mejorar la competencia.

Recopilo aquí una lista de actividades que he ido reuniendo como propuesta de programación diaria/semanal de jornadas completas de clases, más allá de las divisiones en asignaturas tradicionales que se acercan más a lo que podría ser una secuencia facilitadora de adquisición de competencias. Es fácil si eliminamos las especialidades y hablamos de “docentes integrales”, preparados y abiertos a aprender cada día. Para ello, habría que plantear algunos retos sencillos y fragmentar la mañana en periodos de trabajo individual y/o colectivo, instrumental y/o ABP…

Creo que es fácil de adaptar a los cursos y ciclos sobretodo en primaria. Es posible  la integración de diferentes edades y niveles, lo que facilita la atención a la diversidad y su aplicación en aulas unitarias.

Una idea de partida: la chavalería (sólo) aprende haciendo.

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  • Leer un capítulo de un libro. Actividad individual o en grupo. Siempre me ha gustado mucho hacer lectura en voz alta en grupo en el aula, ya que se detectan fácilmente las necesidades y los niveles en entonación, ritmo, velocidad, exactitud… Hay que saber que muchos de nuestros alumnos no leen nunca si no es en clase. Dedicar un tiempo diario a esta actividad es fundamental.
  • Debatir con otros sobre temas interesantes. ¡Qué ausentes en nuestras escuelas los debates y las técnicas de argumentación y selección de ideas! ¡Cuánto ganaríamos entrenando a la chavalería en escuchar razones y esgrimir ideas respetando al “oponente”!
  • Aprender un idioma. Por favor, de forma práctica. Incluir expresiones y actividades en un segundo idioma de manera ordinaria. Simulaciones y teatrillos. Videoconferencias y establecimiento de contactos entre niños y niñas de diferentes países. Dejémosles hablar entre ellos.
  • Escribir un poco cada día. Una copia, una redacción o una lista de palabras que correspondan a una categoría. Hacer caligrafía, completar oraciones, inventar finales… Esto ayuda a tener una mejor ortografía y un amplio vocabulario.
  • Aprender el significado de una palabra nueva cada día. Un refrán, dicho, expresión…
  • Navegar y leer artículos de blogs especializados, periódicos, revistas y lecturas competenciales. Preguntarte cómo funcionan las cosas y explicarlo mediante esquemas o dibujos. (investigar cosas nuevas cada día) Para esto, nuestras aulas deben convertirse en incubadora de proyectos y disponer de los recursos adecuados. La distribución en mesas de trabajo cooperativo y la disponibilidad de grandes espacios y aulas es básica.
  • Conocer una obra de arte cada día. Pintura o escultura y autor, monumentos, barrios y ciudades.
  • Ver películas y/o documentales. Analizarlos y comentarlos.
  • Estudiar un acontecimiento histórico. Un hecho puntual. Localizarlo en una línea del tiempo.
  • Pensar una idea que ayude a mejorar el planeta. Dibujarla o explicarla. Analizar soluciones a un problema medioambiental.
  • Resolver juegos matemáticos de lógica.
  • Hacer una lista de la compra. Calcular precios totales.
  • Preparar un itinerario de un viaje.
  • Seguir un curso online (videotutoriales)
  • Aprender a hacer fotos.
  • Jugar juegos de mesa. 
  • Participar en un escape-room, una gymkhana,…
  • Completar aventuras gráficas y jugar con videojuegos.
  • Aprender a tocar un instrumento. “Oír” una canción o una pieza musical.
  • Dedicar tiempo a la relajación/meditación. También a descansar activamente
  • Elaborar una receta de cocina sencilla.
  • Trabajar audiciones. Audiocuentos, escuchar poemas, prestar atención a una lectura o exposición de motivos. Escuchar un discurso.
  • Estudiar a una persona interesante. Escritora, cantante, premio Nobel, científica, investigador…
  • Ensayar una obra de teatro. Memorizar un papel.
  • Construir una obra de arte. Pintar, usar técnicas diferentes, collages…
  • Elaborar un monográfico.
  • Realizar una tarea “competencial”, una webquest, una caza del tesoro.
  • Hacer deporte. Jugar al aire libre.
  • Ir de excursión.

Si fuésemos capaces de distribuir este tipo de actividades durante la semana, o la quincena…

Algún intento de plasmar esta idea en un horario…

Imagen: pixabay.

París. Julio 2018

Funciona muy bien el metro como transporte rápido y económico pero los hoteles son muy, muy, muy malos, unido al maltrato al turista, las aglomeraciones, bastante descuido en el ambiente de zonas emblemáticas por no decir que estaba sucio y todo carísimo. Los franceses tampoco ayudan. En idiomas mal, una ciudad que vive del turismo debería estar mejor preparada y además no intentan hacerse comprender. Historia de una visita obligada a una ciudad bella que podría titularse “Cómo matar a la gallina de los huevos de oro”.

Valoras mucho más lo que tienes en casa cuando sales al exterior y te das cuenta de lo que hay por ahí. Eso si, coincidimos con algún partido de la selección francesa en el mundial de Rusia2018 y observamos con envidia cómo todo el país, en terrazas, pantallas al aire libre y bares, se unía para cantar su himno, orgullosos de su bandera y de su historia.