Atención a la diversidad en tiempos de coronavirus

Ahora mismo…

Esto de convertirnos en “teleprofes” de pronto nos ha cogido por sorpresa como colectivo, y mira que veníamos gastando esfuerzos y tiempo en la formación docente para que se fuesen aplicando las TIC-TAC en las dinámicas de clase de manera ordinaria, pero no, en esta ocasión se vuelve a hacer verdad eso de que “la necesidad obliga” y nos hemos visto de un día para otro preparando tareas, elaborando tutoriales para nuestros pupilos y seleccionando contenidos que les hemos tenido que hacer llegar a las familias.

training-2874597_1920

¿Qué constatamos?

En estos días hemos podido confirmar que la educación no es enviar un listado interminable de fichas o cuadernillos, ni tampoco la sucesión de vídeos de youtube y que una formación a distancia solo es posible si el alumnado tiene ya una cultura digital y una formación previa que nuestros alumnos no tienen y para la que el profesorado ordinario no está preparado en líneas generales.

Mucho tenemos que reflexionar sobre esta situación, y espero que se abra un debate intenso sobre la capacidad del docente para incorporar estas tecnologías y de lo más importante, de la metodología, sin olvidar las diferencias de clases, la brecha digital que se abre entre alumnado de un sector u otro de la población y la necesidad de contar con una educación pública de calidad, de la inversión adecuada para que iguale en oportunidades a todos, superando el tema de conciertos con entidades privadas que ven en la educación un negocio en vez de un servicio social.

La más afectada de las ideas sobre las que se basa un sistema educativo y la más lastimada de las propuestas organizativas en esta situación es la atención a la diversidad. Se evidencia la dificultad de hacer una atención individualizada y un seguimiento específico sobretodo a los casos mas complicados. Recetamos, por regla general, tareas para todos, recetamos actividades de la página tal, del libro de texto correspondiente, (eso si, en su versión online) al más puro estilo tradicional porque no sabemos ofrecer una respuesta diversa y mucho menos hacerlo de manera digital.

Ahora estamos inmersos en un nuevo planteamiento en lo que respecta a la AD, hemos descubierto el Diseño Universal del Aprendizaje, concepto que como tantos otros no viene directamente del ámbito educativo, sino del mundo de la arquitectura, como remedio a esta heterogénea población escolar que atendemos en las aulas de infantil, primaria y secundaria de los colegios e institutos públicos y que choca frontalmente con la teleformación a la que nos hemos visto abocados por nuestra inexperiencia en el tratamiento digital de la atención a la diversidad.  Por desgracia, este planteamiento es totalmente desconocido por la mayoría de docentes, aunque si he de ser sincero, no creo que vaya a ayudar significativamente en el gran reto educativo que es la organización de la respuesta educativa al alumnado NEAE, tras la experiencia acumulada sobre adaptaciones curriculares, más bien la considero una propuesta que no puede abarcar todos los modelos de aprendizaje y que como tal, constituye un buen intento, pero no la solución.

¿Qué puedo hacer en estos momentos para ayudar a mi alumnado?

Yo creo que nos equivocamos si, por lo menos en primaria, queremos avanzar contenidos y aprendizajes. No tenemos algo fundamental, que es la retroalimentación, ni tampoco podemos experimentar con ello, es tiempo de repasar, de ofrecer contextos de trabajo conocidos por el alumnado que les permitan reforzar lo aprendido, repensar las cosas que ya hemos trabajado para que en el caso de que esto termine más o menos pronto, podamos avanzar con rapidez y seguros de que no hay lagunas o al menos estas, son las menos. Es un tiempo precioso para dedicarlo a dibujar, a hacer plástica, a ejercitarse y tomar hábitos saludables, programar horarios, tocar un instrumento, construir, leer y contar, resolver problemas y hacer ejercicios o actividades que faciliten el entrenamiento necesario para poder hacer tareas algo más complejas a posteriori.

¿Qué se propone?

belts-2125250_1920

Espero que la administración educativa entienda que el currículo debe organizarse de otra forma, que los centros educativos deben orientarse a la individualización del aprendizaje con clases o grupos intranivel en la que los estudiantes desarrollen sus capacidades de acuerdo con una propuesta de formación personalizada mediante el itinerario que mejor se amolde a sus motivaciones, capacidades y potencialidades. Ese itinerario debe ser diferenciado, flexible en sus tiempos de desarrollo y cambiante según etapas personales. Ese itinerario debe permitir ir alcanzando etapas de formación de manera personalizada, huyendo de estándares por edad o centro educativo y ese itinerario debe contar con componentes analógicos y digitales que permitan superar periodos de hospitalización y/o aislamiento.

Fuentes:
Imagenes:

París. Julio 2018

Funciona muy bien el metro como transporte rápido y económico pero los hoteles son muy, muy, muy malos, unido al maltrato al turista, las aglomeraciones, bastante descuido en el ambiente de zonas emblemáticas por no decir que estaba sucio y todo carísimo. Los franceses tampoco ayudan. En idiomas mal, una ciudad que vive del turismo debería estar mejor preparada y además no intentan hacerse comprender. Historia de una visita obligada a una ciudad bella que podría titularse “Cómo matar a la gallina de los huevos de oro”.

Valoras mucho más lo que tienes en casa cuando sales al exterior y te das cuenta de lo que hay por ahí. Eso si, coincidimos con algún partido de la selección francesa en el mundial de Rusia2018 y observamos con envidia cómo todo el país, en terrazas, pantallas al aire libre y bares, se unía para cantar su himno, orgullosos de su bandera y de su historia.

 

Warner Madrid

Hemos vuelto a ir. Esta vez nos hemos alojado en el TRYP Los Ángeles de Getafe , un buen hotel para familias numerosas que ofrece habitaciones amplias y cómodas. La posibilidad de aparcar el coche justo bajo la habitación y el acceso a las mismas es muy bueno.  Subimos y bajamos por Córdoba en vez de por Extremadura. Unas seis horas en cada trayecto.

Muchísima gente, el parque lleno y bastante gente en la zona infantil, había, sobretodo, familias con dos o tres pequeños, nada que ver con los grupos de colegios de otras fechas a finales de curso. Un buen día. Cada uno pudo montarse en la atracción que quiso aunque tuviese que esperar un ratito en cada cola.  Los adolescentes del grupo soltaron adrenalina con la caída libre y las montañas rusas y el resto disfrutamos de la cara del peque. Hice algunas fotos esperando el desfile al caer la noche.

 

Lo que no te puedes perder, sin duda, el espectáculo de la loca academia de policía.

Más…

 

El Toti

Fernando era mi cuñado. Fernandillo, el Toti, murió de un ataque al corazón el 25 de julio, día de Santiago y su día libre, en su casa de El Puerto de Santa María tras ser tratado por los servicios de urgencias que acudieron a socorrerlo. Fernando era taxista. Un enamorado de todo lo gaditano, aficionado al fútbol, socio del Cádiz. Disfrutaba con las cosas sencillas, con la familia, con una buena mesa y con un rato de conversación. No fumaba ni bebía. Tenía 55 años.

Cuando llegamos a su casa ya todo había pasado prácticamente y los servicios de urgencia habían hecho lo que pudieron por salvar la vida de Fernando. Un trabajo excepcional y rápido, apenas tardaron cinco o diez minutos en llegar desde el aviso.

El problema comenzaba en ese momento, cuando este equipo médico se marcha del domicilio sin dejar un certificado de defunción firmado para que los servicios funerarios pudieran trasladar el cuerpo hacia el tanatorio de Cádiz. Los empleados del servicio funerario comienzan una peregrinación por los centros médicos de El Puerto en busca de un médico (en principio su doctora de cabecera, que ha terminado su jornada laboral y ya no está en el centro de salud correspondiente) que firme este certificado y se encuentran siempre con la misma respuesta, quien tiene que firmar es el último doctor o doctora que ha visto al fallecido, algo desde mi punto de vista, lógico. Nadie asume la responsabilidad de la firma aun conociendo el caso.

El equipo médico que atendió a Fernando es un equipo que se dedica, fundamentalmente, al traslado de pacientes y en ese momento se encuentra a más de 80 kilómetros, en Algeciras, realizando un transporte y se calcula que volverán en unas cuatro horas. Mientras tanto, mi cuñado en el suelo, con una toalla encima esperando una firma.

Ante la situación que se nos presenta, más de siete horas esperando, decido acudir a la sede donde se supone que debe volver la ambulancia después del traslado y llamar al 061 para pedir explicaciones. Me atienden y me dicen que el equipo médico que atendió a mi cuñado es un equipo al que se tuvo que acudir de manera “alternativa” ya que todas las ambulancias del 061 estaban ocupadas en el momento del aviso (lo que es una muestra evidente de la escasez de medios)  y que al no dedicarse a este tipo de urgencias de manera habitual, palabras del coordinador del caso del 061, no llevan el documento para expedir el certificado. Si, eso mismo, así como lo oyen.

epes

Una vez que llegan a sede, y sorprendidos por nuestra presencia allí, la doctora firma el certificado gracias a que las personas del servicio funerario disponen de algunos impresos y no sin antes comentarnos que es un favor que están haciendo ya que según ellos, no es su obligación hacerlo. Tras más de ocho horas en el suelo, los servicios funerarios pueden por fin hacerse cargo del cuerpo y dar curso a todo el proceso posterior.

Como diría Fernando, !Esto es Cádiz!

Y así todo.

 

Posdata:

La historia podría ser la base de una película de Almodovar. Ahí lo dejo.