Vuelta al cole.

Un curso escolar ha sido más que suficiente para que reconsidere mi vuelta a clase y mi renuncia al puesto de coordinador del área de necesidades educativas especiales del ETPOEP de Cádiz.

Vaya por delante mi agradecimiento a todos los compañeros del Servicio de Ordenación Educativa de la Delegación Territorial, de los magníficos profesionales que allí siguen trabajando por un mejor sistema educativo sin mirar horas, desplazamientos y marrones de todos los colores. Agradecimiento también a la jefa del servicio, María Luisa Bermejo, y a la coordinadora del Equipo técnico, Mari Ángeles Vázquez Orellana por su paciencia,  por su trabajo, entrega y por la confianza puesta en mi. Agradezco enormemente a mis compañeros/as del ETPOEP su trabajo, disponibilidad, su camaradería y sobretodo, hacerlo tan fácil en el día a día. Quiero hacer extensivo este agradecimiento a los compañeros de planificación, de los equipos especializados y a los diferentes equipos de orientación educativa de la provincia.

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El trabajo de coordinador del área de necesidades educativas especiales es un trabajo muy complejo que se ve asfixiado por una carga burocrática excesiva. Gracias a que existen profesionales como la copa de un pino, el trabajo sale adelante. No se que habría sido de mi sin Mariví ejemplar compañera, este curso.  Además, esto limita muchísimo la presencia en los centros, lo que debería ser una prioridad para el cargo ya que hay que conocer la realidad de cada caso para poder ayudar en la reorganización de los recursos.  Todo ello se ve también imposibilitado por la ingente cantidad de problemas del día a día a los que no podemos dar solución. Cada día se presentan nuevos casos, nuevas peticiones de familias y centros a los que damos la atención que podemos, pero que casi nunca es suficiente. Todo el mundo sabe que la administración no da respuesta y repartimos miseria y aun así, todo sigue en funcionamiento y día a día las escuelas son capaces de dar una atención al alumnado con estas características que depende siempre de un milagro, de una espectacular actuación de las personas implicadas; educadores, PTIS, docentes de PT, especialistas de AL y equipos directivos de los diferentes centros.

Pero una vez dicho esto, también es importante señalar que el modelo está desfasado. No es posible alimentar a la bestia como la estamos alimentando curso tras curso, haciendo rodar un engranaje que no está engrasado, que da respuesta a un modelo del siglo XIX y no del XXI, que no tiene sentido y que va directamente dirigido al colapso. No es cuestión solo de recursos, es cuestión de planteamientos y de hacer una reformulación clara en la manera de hacer y dar clases y de un reformulación general de las maneras de organizar las aulas de educación infantil, primaria y secundaria. Por supuesto, dar el salto al modelo inclusivo y olvidarnos del modelo de la integración, modelo  que no se ha llegado a poner en marcha con eficacia a pesar de las leyes y normas promulgadas desde hace ya más de cuarenta años. (Warnock 78)

Seguimos empantanados en líneas generales, en el modelo del déficit. Seguimos hablando de atención a la diversidad como un apartado diferenciado de la metodología, de los recursos y de las secuencias didácticas, como una propuesta dirigida hacia un grupito de alumnos y alumnas (por cierto, cada vez más amplio) y que son potestad de unos determinados profesionales que son especialistas en la materia y por tanto, todo el profesorado que no lo es, no se ve obligado a implicarse en su tratamiento. Este es un modelo erróneo. Los centros donde funciona la atención a la diversidad son centros en su mayoría, donde los especialistas asumen funciones de tutoría y de preparación y seguimiento del alumnado que va más allá de sus funciones y de sus posibilidades. Existen maravillosos ejemplos de atención a la diversidad en algunos centros, sobretodo de primaria, pero un sistema educativo no puede depender de superdocentes que se convierten en islas, depende de equipos de profesionales interconectados que realizan su función en un sistema que no está sobrecargado con un currículo demasiado amplio.

Por desgracia. no hay tiempo para replanteamientos de lo que estamos haciendo, no hay una valoración de lo que se está invirtiendo y de un análisis de los últimos cursos. No hay tiempo para tomarse en serio la educación y lo urgente es considerado lo importante. Seguimos haciendo un esfuerzo enorme por atender a la diversidad pero ese esfuerzo se hace en una dirección equivocada.

Imagen: pixabay.com. confussed-8807

 

Se tenía que decir….

 

Esto no es una despedida

Ya están llegando las cartas que os pedí que me escribierais contando en ellas vuestro verano. ¡No sabéis la ilusión que me hace saber de vuestras vacaciones y de vuestras experiencias! Leo en vuestras cartas que vuestros veranos están siendo geniales. Me alegro muchísimo de que viajéis tanto con vuestras familias, como Esther, que ha estado en Santander y en Cáceres con Cristina, como Mariana, que ha estado de camping por primera vez y ha visitado Zahara de los Atunes, como Mirian, que ha visitado Galicia, como Sara y Claudia, que han estado en París y en EuroDisney…

¡Estoy tan orgulloso de vosotros!

Pero ahora toca apretar y trabajar mucho durante el próximo curso. Es vuestro año final en el cole antes de pasar al instituto y tenéis que estudiar y aprender muchas cosas nuevas. Estoy seguro de que vuestros papás y mamás estarán ahí apoyándoos como lo han hecho hasta ahora y se que vuestros trabajos y exposiciones serán fantásticas. Recordad que sois un equipo, y que un equipo apoya a todos sus jugadores y que cuando le meten un gol no se lo meten al portero solamente, se lo meten a todos y que cuando gana un partido lo ganan todos y se alegran cuando algún compañero/a tiene éxito. Ayudad a los que tienen más problemas y sed solidarios.

Seguid haciendo deporte. Me alegro mucho cuando recibo noticias de vuestros logros como deportistas. Espero ver a Óscar como  maestro de Aikidō en unos años, a Carmen y Claudia M en las piscinas olímpicas, a Nerea en las pistas de atletismo, a Eduardo compitiendo en su equipo de rugby y a todos los demás en sus disciplinas deportivas.

Nacho, David, sois los mayores. Es una responsabilidad la que tenéis con vuestros compañeros. Hugo, Antonio, Adam, Gonzalo, espero seguir teniendo con vosotros esa relación tan especial aunque seáis del equipo que sois…  Acoged a los compañeros que se incorporan al grupo este año como siempre lo habéis hecho. Haced que se sientan bien desde el primer día. Será complicado para ellos al principio.

Carlota, Claudia, Alesandra, seguid dibujando y haciendo las cosas tan bien como hasta ahora. Nora, Celia, Santiago, Lucía, Carolina… me acuerdo muchísimo de vosotros y pienso en lo mayores que tenéis que estar ya.

Seguid usando los blogs personales que os habéis creado este curso pasado. Para mi es una ventanita que me permite veros en la distancia y seguiros en vuestras cosas.

Yo os echaré mucho de menos y cada día voy a pensar en vosotros y en los ratos tan estupendos que me habéis hecho pasar en clase. Este año estaré ocupado en algunas faenas un poco diferentes a las de dar clase, pero espero volver pronto y reencontrarme con un grupo de alumnos y alumnas que se os parezca un poquito, porque ser como vosotros es algo imposible.

Me habéis hecho mejor persona y maestro, me habéis ayudado mucho y os estoy muy agradecido por recordarme cada día, que tengo la mejor profesión del mundo por estar cerca de gente como vosotros.

Se os quiere mucho.

Rutinas para mejorar la competencia.

Recopilo aquí una lista de actividades que he ido reuniendo como propuesta de programación diaria/semanal de jornadas completas de clases, más allá de las divisiones en asignaturas tradicionales que se acercan más a lo que podría ser una secuencia facilitadora de adquisición de competencias. Es fácil si eliminamos las especialidades y hablamos de “docentes integrales”, preparados y abiertos a aprender cada día. Para ello, habría que plantear algunos retos sencillos y fragmentar la mañana en periodos de trabajo individual y/o colectivo, instrumental y/o ABP…

Creo que es fácil de adaptar a los cursos y ciclos sobretodo en primaria. Es posible  la integración de diferentes edades y niveles, lo que facilita la atención a la diversidad y su aplicación en aulas unitarias.

Una idea de partida: la chavalería (sólo) aprende haciendo.

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  • Leer un capítulo de un libro. Actividad individual o en grupo. Siempre me ha gustado mucho hacer lectura en voz alta en grupo en el aula, ya que se detectan fácilmente las necesidades y los niveles en entonación, ritmo, velocidad, exactitud… Hay que saber que muchos de nuestros alumnos no leen nunca si no es en clase. Dedicar un tiempo diario a esta actividad es fundamental.
  • Debatir con otros sobre temas interesantes. ¡Qué ausentes en nuestras escuelas los debates y las técnicas de argumentación y selección de ideas! ¡Cuánto ganaríamos entrenando a la chavalería en escuchar razones y esgrimir ideas respetando al “oponente”!
  • Aprender un idioma. Por favor, de forma práctica. Incluir expresiones y actividades en un segundo idioma de manera ordinaria. Simulaciones y teatrillos. Videoconferencias y establecimiento de contactos entre niños y niñas de diferentes países. Dejémosles hablar entre ellos.
  • Escribir un poco cada día. Una copia, una redacción o una lista de palabras que correspondan a una categoría. Hacer caligrafía, completar oraciones, inventar finales… Esto ayuda a tener una mejor ortografía y un amplio vocabulario.
  • Aprender el significado de una palabra nueva cada día. Un refrán, dicho, expresión…
  • Navegar y leer artículos de blogs especializados, periódicos, revistas y lecturas competenciales. Preguntarte cómo funcionan las cosas y explicarlo mediante esquemas o dibujos. (investigar cosas nuevas cada día) Para esto, nuestras aulas deben convertirse en incubadora de proyectos y disponer de los recursos adecuados. La distribución en mesas de trabajo cooperativo y la disponibilidad de grandes espacios y aulas es básica.
  • Conocer una obra de arte cada día. Pintura o escultura y autor, monumentos, barrios y ciudades.
  • Ver películas y/o documentales. Analizarlos y comentarlos.
  • Estudiar un acontecimiento histórico. Un hecho puntual. Localizarlo en una línea del tiempo.
  • Pensar una idea que ayude a mejorar el planeta. Dibujarla o explicarla. Analizar soluciones a un problema medioambiental.
  • Resolver juegos matemáticos de lógica.
  • Hacer una lista de la compra. Calcular precios totales.
  • Preparar un itinerario de un viaje.
  • Seguir un curso online (videotutoriales)
  • Aprender a hacer fotos.
  • Jugar juegos de mesa. 
  • Participar en un escape-room, una gymkhana,…
  • Completar aventuras gráficas y jugar con videojuegos.
  • Aprender a tocar un instrumento. “Oír” una canción o una pieza musical.
  • Dedicar tiempo a la relajación/meditación. También a descansar activamente
  • Elaborar una receta de cocina sencilla.
  • Trabajar audiciones. Audiocuentos, escuchar poemas, prestar atención a una lectura o exposición de motivos. Escuchar un discurso.
  • Estudiar a una persona interesante. Escritora, cantante, premio Nobel, científica, investigador…
  • Ensayar una obra de teatro. Memorizar un papel.
  • Construir una obra de arte. Pintar, usar técnicas diferentes, collages…
  • Elaborar un monográfico.
  • Realizar una tarea “competencial”, una webquest, una caza del tesoro.
  • Hacer deporte. Jugar al aire libre.
  • Ir de excursión.

Si fuésemos capaces de distribuir este tipo de actividades durante la semana, o la quincena…

Algún intento de plasmar esta idea en un horario…

Imagen: pixabay.

París. Julio 2018

Funciona muy bien el metro como transporte rápido y económico pero los hoteles son muy, muy, muy malos, unido al maltrato al turista, las aglomeraciones, bastante descuido en el ambiente de zonas emblemáticas por no decir que estaba sucio y todo carísimo. Los franceses tampoco ayudan. En idiomas mal, una ciudad que vive del turismo debería estar mejor preparada y además no intentan hacerse comprender. Historia de una visita obligada a una ciudad bella que podría titularse “Cómo matar a la gallina de los huevos de oro”.

Valoras mucho más lo que tienes en casa cuando sales al exterior y te das cuenta de lo que hay por ahí. Eso si, coincidimos con algún partido de la selección francesa en el mundial de Rusia2018 y observamos con envidia cómo todo el país, en terrazas, pantallas al aire libre y bares, se unía para cantar su himno, orgullosos de su bandera y de su historia.